Emilio Francisco Andruet, el vocal de la Cámara 2ª del Crimen de Río Cuarto, renunció a su cargo. Reconoció que es una decisión meramente personal y tras un "desafío interno" se desempeñará como abogado particular. Según dijo, no tiene que ver con el pedido de jury de enjuiciamiento al fiscal Enrique Gavier. ESCUCHÁ LA NOTA.
Emilio Francisco Andruet, el vocal de la Cámara 2ª del Crimen de Río Cuarto, presentó formalmente su renuncia al cargo. Dejará de desempeñarse como magistrado para tramitar su matrícula y desempeñarse como abogado particular. Tras una visita protocolar con el Tribunal Superior, dialogó con ES UN MONTÓN, junto a Paula Stecco y Daniel Gauna. El juez hace más de 37 años que trabaja en el poder judicial. Con 62 años, se considera “en condiciones físicas de seguir del otro lado de la barandilla de tribunales”.
Muchas veces es una “deuda pendiente” para los trabajadores de la Justicia, según comentó. “Me quedan tres años para jubilarme ¿Por qué quedarme sin haber probado algo distinto?” se preguntó. No fue una decisión fácil. Tras charlas con su pareja, quien, no estaba de acuerdo en un principio, transitó un “desafío interno” y optó por terminar su vida laboral “en una nueva vida como auxiliar de Justicia”.
“Por lo general, abogados anhelan ingresar al poder judicial”, reconoció entre risas. Lo cierto es que el caso es inusual y es noticia en estos momentos. “No pensé que causaría tanta sensación”, reveló. Tras esta “nueva etapa” tendrá la posibilidad identificar nuevos errores, que “no se ven trabajando en la Justicia”.
Andruet en agosto pidió el jury de enjuiciamiento al fiscal Enrique Gavier, el mismo que motorizó el procesamiento del empresario riocuartense de la carne Alicio Dagatti. El aún juez, dijo que “sigue sosteniendo” su accionar. Sin embargo, “no tiene relación con la renuncia”.
Analiza que se asentará laboralmente en el estudio jurídico familiar. Oriundo de Córdoba, ingresó en 1986 en puestos inferiores, hasta llegar a lo más alto dentro de los cargos judiciales. El ser abogado es una profesión que trae desde su padre. La extiende hasta su hijo, Lautaro Andruet, abogado defensor del empresario Alicio Dagatti, imputado por narcotráfico y asociación ilícita. “Él trabaja por otro lado, no tengo interferencia en su participación”, dijo.
El juez comentó que en un momento de su vida intervino en la política institucional, donde llegó a representar a la magistratura del interior. Desde los espacios ocupados, “siempre traté de hacer cambios”.
La Justicia “debe hacer un reacomodamiento en varios aspectos” para tratar de dar una mejor respuesta a la sociedad. A pesar de que a nivel nacional el poder Judicial de Córdoba es “uno de los mejores vistos”, la aceptación de la sociedad es baja. Así, manifestó la necesidad de buscar mecanismos para perfeccionar algunos aspectos.
La renuncia se hará efectiva a partir del 1 de diciembre. Fue presentada ante el presidente del Tribunal Superior, quien aceptó la decisión. Desde allí se hará un acuerdo, para remitirlo al ejecutivo y sea así aceptado por el gobernador Martín Llaryora. Se trata de una cuestión puramente formal.
Reconoció que su actual trabajo no es el único sustento económico para vivir. “Si fuera así, la pensaría 10 veces, porque tengo familia”. Su cargo como profesor en la Universidad sigue vigente.
En cuanto a lo personal, profundizará su profesión de piloto privado de avión. “Aunque soy vocal, yo nunca me creí en ese lugar. Me sentaba en la oficina de Empleados a trabajar”, dijo. “A pesar del respeto en lo judicial, me manejaba de otra forma. Siempre fui Emilio.”, sentenció.