El profesor Gabriel Espósito, ingeniero agrónomo y docente de la Universidad Nacional de Río Cuarto, alertó en diálogo con Valor Agregado Agro sobre los riesgos de perder eficacia frente al gusano cogollero (Spodoptera frugiperda) por la falta de cumplimiento de refugios en los lotes de maíz.
Luego de que en Corrientes, Entre Ríos y otras secciones del norte argentino se detectara la presencia de Gusano Cogollero y además una “rotura de la resistencia” a los eventos Víptera o similares, la preocupación comienza a llegar al sur del país (Córdoba) y sobre todo en la zona maicera. En este sentido, desde Valor Agregado Agro consultamos a uno de los especialistas que tiene el país en estas cosas, el Ingeniero Gabriel Espósito dijo que: “Estamos hablando de una plaga cuyo nombre vulgar es oruga militar tardía, porque llega a la región pampeana recién en diciembre. No tiene capacidad de pasar el invierno en nuestra zona, pero si no hacemos refugios y sembramos todo con los mismos eventos biotecnológicos, al cabo de un tiempo se quiebra la resistencia”.
Espósito recordó que esta resistencia no es culpa de la biotecnología, sino del mal manejo que hacen los productores: “El problema es no cuidar la tecnología. Cuesta mucho esfuerzo, dinero y conocimiento poder desarrollar proteínas que sintetice el maíz para controlar plagas. Si no las mantenemos en el tiempo, por no hacer los refugios, terminamos seleccionando genéticamente individuos tolerantes y la tecnología se rompe”, advirtió.
De norte a sur
El especialista explicó que el avance de la plaga desde el norte argentino hacia el centro del país depende de las condiciones climáticas.
Recomendaciones para el maíz tardío
Para los lotes de maíz de siembra tardía, Espósito insistió en mantener los lotes refugios y en cumplir con las recomendaciones técnicas de las empresas semilleras: “Si multiplicamos a los individuos susceptibles, la tecnología dura más tiempo. Si la resistencia se quiebra, hay estrategias químicas, pero son más costosas y complicadas ambientalmente”.
Finalmente, el ingeniero concluyó con un mensaje claro: “Tratemos de escuchar a las compañías en cuanto a cómo manejar las tecnologías, porque es la única manera de que nos duren el mayor tiempo posible”.