“Comodoro tiene todo para ser un destino turístico sin perder su identidad industrial”
- 24/10/2025 09:06 hs
COMPARTIR EN:
Martín Hocko, pescador submarino y fundador de Habitantes del Mar, busca impulsar una nueva mirada sobre Comodoro Rivadavia: del petróleo al turismo. En diálogo con De Una, destacó el valor natural del Golfo San Jorge y la oportunidad que representa la ballena Sei para posicionar a la ciudad como destino emergente en la Patagonia.
“Comodoro Rivadavia está viviendo un proceso de reconversión”, afirmó Martín Hocko, prestador turístico, patrón profesional y referente local en logística para investigaciones marinas. “El potencial está, la infraestructura está: aeropuerto con conexiones, el portal de entrada a la Patagonia, todas las entidades bancarias”, describió.
Nacido y criado en Comodoro Rivadavia, Hocko aseguró que la comunidad está empezando a reconocerse como parte de este cambio: “La ciudad fue y seguirá siendo industrial, pero hoy está empezando a mirarse también como ciudad turística. Eso está cambiando”.
Para el fundador de Habitantes del Mar, el entorno natural siempre fue una fuente de inspiración y oportunidades. “Comodoro tiene muchísimo. Tiene una costa enorme, es una ciudad muy extensa, muy metida en el ambiente. Siempre fue mi lugar de juegos, de formación como deportista y hoy como emprendedor”. Y explicó, “se están desarrollando múltiples productos turísticos por distintos prestadores, algunos bajo techo, otros usando el viento a favor”, en referencia al auge de deportes como el windsurf y el kitesurf.
Desde hace varios años, Hocko y su equipo trabajan en el estudio de la ballena Sei, una especie que ha vuelto a poblar el Golfo San Jorge. “Hace cinco años venimos trabajando con la ballena Sei como un producto turístico. Esto permite decir que en Chubut tenemos ballenas todo el año, lo cual es importantísimo”, destacó.
El avistaje aún no está habilitado oficialmente. Aun así, Hocko destacó “Tenés la posibilidad de encontrarte con estos animales que son increíbles, majestuosos, sumamente raros”. Y agregó, “la ballena Sei está en las antípodas de la ballena franca; me parece que son ballenas nada más, y cada una tiene su magia”.
Hocko reflexionó también sobre el vínculo entre la ciudad y su historia petrolera y dijo “lo más lindo de la historia de la ballena Sei es que, de algún modo, la salvó el petróleo. El desarrollo de los hidrocarburos permitió migrar a otro tipo de combustibles y esa presión sobre los animales fue mermando”.
Advirtió sobre los desafíos ambientales actuales: “La pesca industrial es una actividad de alto impacto. En algunos países ya se está tratando de llevar a artes de pesca más nobles con el ambiente”.