Bajo el término “masacre laboral”, Lucas Felici, secretario gremial del Sindicato de Químicos y Petroquímicos, definió a la crítica situación que están atravesando los trabajadores de la planta petroquímica de Río Tercero. Tras el aumento de despidos sin comunicación previa y el incumplimiento de los salarios por parte de la empresa, los empleados decidieron militarizar la fábrica.
Lucas Felici, secretario general del sindicato de Trabajadores Químicos y Petroquímicos, confirmó que desde las 4 de la mañana la planta petroquímica de Río Tercero fue militarizada, como respuesta a la medida tomada por la empresa, de despedir a 120 trabajadores.
Explicó que estos trabajadores se suman a otros 140 que habían sido despedidos en octubre del año pasado, lo que hace un total de más de 250 despidos en los últimos meses. “Es una masacre laboral”, expresó.
Tras el despliegue de fuerzas policiales en la petroquímica local que mantiene algunos trabajadores encerrados en la fábrica y a otros fuera, sin poder ingresar, el secretario señaló que la policía está custodiando a una empresa que ha incumplido las leyes.
Explicó que, si bien la empresa presentó una nota informando que no iban a poder pagar el salario del mes de junio frente al Ministerio de Trabajo de la Provincia, tenían hasta el 16 para terminar de completar el pago de los salarios.
Bajo su punto de vista, se ha usado el ministerio simplemente para una estrategia empresarial, burlándose no solamente de las leyes, sino también de los propios ministros.
En este sentido, los trabajadores le exigen al Ministerio, a la empresa y al Gobierno que “que se ocupen de la economía y que salgan en resguardo de las familias que se están quedando sin empleo”, concluyó.