Maizar es un congreso con mirada al futuro, este año con el lema “Por más valor”, reúne a técnicos, productores, empresarios, funcionarios y legisladores en una agenda cargada de paneles y debates. La mirada está puesta en transformar al maíz en un motor de desarrollo económico y social, con una consigna clara: producir más, pero también transformar y sumar.
En la apertura del Congreso Maizar 2025, que se realiza en el Golden Center de Parque Norte, se cruzaron la visión oficial y la del sector productivo en un mismo escenario.
Por un lado, el secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, Sergio Iraeta, habló sin papeles y con tono directo; por otro, el presidente de Maizar, Federico Zerboni, ofreció una exposición detallada de los desafíos y oportunidades para la cadena del maíz y el sorgo. “Esta es la primera vez que, coincidiendo con el diagnóstico, estamos cambiando la terapia”, dijo Iraeta al defender el rumbo económico del Gobierno nacional.
En un discurso breve y enfático, el funcionario de agricultura aseguró que “se está haciendo un ordenamiento fenomenal del gasto público” y destacó que se trata de un esfuerzo colectivo que involucra a Nación, provincias y municipios. Ademàs, Sergio Iraeta remarcó que el país estuvo “mucho tiempo en manos de curanderos”, pero que ahora “estamos en manos de profesionales” y convocó a los productores a seguir apostando por el maíz: “Los invito a confiar, a sembrar maíz, y les aseguro que estamos buscando la vuelta para que el campo no tenga que seguir soportando el peso que soportó toda la vida”.
Los vecinos
Al referirse a países vecinos, como Brasil y Uruguay, Iraeta reconoció que “ellos no castigaron al campo durante 25 años, ni a las variables macroeconómicas”, lo que les permitió lograr el desarrollo que hoy exhiben. En contraposición, sostuvo que en Argentina “se aplicaron todas las medidas que no había que aplicar”, pero enfatizó que “esta vez se está haciendo lo que hay que hacer”.Zerboni: “El tiempo de lamentarse terminó, es hora de actuar”
En representación del sector privado, Federico Zerboni, presidente de Maizar, ofreció un discurso con fuerte contenido técnico y político. “Perdimos una gran oportunidad”, afirmó, al comparar la evolución del agro argentino con el de Brasil en las últimas décadas. “Ellos pasaron de producir 55 a más de 320 millones de toneladas, mientras nosotros estamos estancados hace 10 años en 130 millones”.
Mirá el discurso de federico Zerboni
Zerboni apuntó contra las políticas fiscales e impositivas que afectaron al sector: “Casi ningún país penaliza la exportación con retenciones, pero aquí las repusieron. La presión fiscal llegó a absorber entre el 60% y el 80% de la renta agropecuaria”. Y advirtió que “el gran riesgo es que hagan desaparecer a los productores argentinos, no por falta de productividad, sino por malas políticas”.
En un repaso exhaustivo, enumeró factores que actualmente limitan la competitividad del sector, desde costos crecientes y suelos degradados, hasta la falta de infraestructura, maquinaria obsoleta y barreras paraarancelarias en mercados internacionales.
Sin embargo, también destacó los avances logrados: mencionó el trabajo conjunto con otras instituciones en el Comité Agrobioindustrial (ABI) y la creación de la Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis (Chicharrita), como ejemplos de articulación público-privada efectiva. “No volverá a sorprendernos la chicharrita”, aseguró.
Finalmente, llamó a transformar el maíz en valor agregado (como nuestro espacio periodístico, gracias), especialmente en regiones alejadas de los puertos, y pidió avanzar con reformas pendientes: “Debemos eliminar las retenciones y encarar una reforma integral impositiva y laboral. Solo así podremos competir globalmente”.“El tiempo de lamentarse terminó. Es hora de actuar y exigir reglas claras que liberen la fuerza de nuestro agro, energía y minería. La transformación es el único camino para construir la Argentina que merecemos”, cerró.