Vamos Argentina
Edición del 26 / 11 / 2022
                   
02/10/2022 19:07 hs

Empate entre el derechista Bolsonaro frente a Lula da Silva con un 60% de los datos escrutados

Internacionales - 02/10/2022 19:07 hs
COMPARTIR EN:                                
Bolsonaro y Lula se disputan la presidencia voto a voto en un país que se encamina a una segunda vuelta.
Jair Bolsonaro y Luiz Inácio Lula da Silva se disputaban este domingo voto a voto la Presidencia de Brasil en unas elecciones de impacto regional y mundial.

Escrutado el 60% de los votos, Bolsonaro prácticamente empataba con Lula por 45,87% a 45,35%, aunque la tendencia estaba lejos de ser definitiva, ya que restaban escrutar la mayor parte de los votos de cuatro grandes Estados como Sao Paulo, Río de Janeiro, Minas Gerais y Río Grande do Sul. También faltaban los votos del nordeste del país, una región abrumadoramente favorable al ex presidente.

¿Y si Jair Bolsonaro dice "no"? ¿Y si el presidente de una de las mayores democracias del mundo decide no reconocer los resultados de las elecciones celebradas este domingo en Brasil? Dos años después de lo sucedido en los Estados Unidos de Donald Trump, la primera economía de América Latina trae un "déjà vu" de aquellos días en los que Joe Biden debió armarse de la mayor de las paciencias para que una situación delicadísima no descarrilara.

Hasta el último momento, las encuestas marcaron una clara ventaja de Luiz Inácio Lula da Silva, presidente entre 2003 y 2011, sobre Bosonaro. Con la posibilidad, incluso, de ganar en la primera vuelta y evitar el balotaje del 30 de octubre. Hasta el último momento, Bolsonaro se negó a decir con claridad que aceptará el resultado de las elecciones.

"Si las elecciones son limpias no hay problema alguno, que gane el mejor", dijo el derechista Bolsonaro este domingo tras votar en una escuela de la zona oeste de Río de Janeiro. Lo hizo vistiendo una camiseta de la selección brasileña de fútbol. Debajo de ella, un chaleco antibalas.

"La expectativa es de victoria. Fui recibido bien en prácticamente todos los Estados. Lo de ayer en Joinville fue algo nunca visto en Brasil, tanta gente apoyándome. No vi a la prensa, pero todo bien, son las reglas del juego. Lo que vale es el Datapovo (Datapueblo)", ironizó el presidente, de 67 años, en referencia a DataFolha, el instituto de encuestas que demoniza un día sí y otro también.

El problema de la coletilla "elecciones limpias" es que Bolsonaro lleva meses alegando que el sistema de voto electrónico implantado en 1996 no es fiable, pese a que ha funcionado sin mayores problemas desde entonces. Es lo mismo que hizo Trump en 2020: cuestionar anticipadamente el sistema para, una vez derrotado, alegar fraude. ¿Llegará Bolsonaro a ese extremo?

Andrés Malamud, politólogo argentino en la Universidad de Lisboa, cree que es algo que no se puede descartar.

"Bolsonaro no esconde su idolatría por Trump. Y como Trump, es factible que desconozca la derrota, pero difícilmente las Fuerzas Armadas lo sigan en su aventura negacionista", dijo Malamud a EL MUNDO.

"La clave es lo que hagan las policías militares, que dependen de los gobernadores estaduales y son mayoritariamente bolsonaristas", añadió.

¿Quiere eso decir que, llegado el caso, serían las Fuerzas Armadas brasileñas las garantes de la democracia?

"Podría ser. Las Fuerzas Armadas brasileñas ya fueron advertidas por Estados Unidos, a través del secretario de Defensa, Lloyd Austin, de que debían aceptar el resultado y respetar la democracia".

LA 'VIGILANCIA' DE EEUU

Washington está siguiendo con mucha atención el proceso político brasileño. Días atrás, el Senado estadounidense aprobó una declaración sin precedentes en la relación entre Washington y Brasilia. El texto, promovido por el ala izquierda del Partido Demócrata, pero sin objeciones por parte de los republicanos, dice que la Casa Blanca reconocerá de inmediato cualquier resultado avalado por las instituciones brasileñas y observadores internacionales. Y, por si hiciera falta, advierte de que un golpe de Estado llevará a "reconsiderar la relación con Brasil".

Días después, Trump habló en un vÍdeo dirigido a los brasileños: Bolsonaro ha hecho un "magnífico trabajo", es un hombre "respetado y admirado en todo el mundo" y debe ser reelegido.

No es lo que piensa Lula, que tras votar en Sao Bernardo do Campo, una ciudad en las afueras de Sao Paulo, echó una mirada al Brasil del lunes, el de después de las elecciones, y dio por descontado su regreso a la Presidencia.

"Los bolsonaristas más fanáticos tendrán que adaptarse a la mayoría de la sociedad", dijo el ex presidente de 76 años, que cree que "será fácil restablecer la democracia y la paz" en el país.

Horas antes, Lula había mostrado confianza en sellar la elección en el primer turno.

"Creo que esta elección puede ser definida mañana", dijo el líder de izquierdas durante una rueda de prensa fuera de programa en la tarde del sábado en el centro de São Paulo.

"No voy a comentar las encuestas, solo los resultados a las cinco de la tarde. Hay que esperar a que la gallina ponga el huevo", gráfico el líder del izquierdista Partido de los Trabajadores (PT) ante las encuestas de última hora que lo sitúan con el 51% de los votos válidos, en el caso de la hecha por Ipec, y con el 50, del Instituto Datafolha.

En ambos sondeos, el presidente Bolsonaro queda a 14 puntos de distancia de Lula.

"Si gano en primera vuelta tendré más tiempo de organizar el Gobierno, de conversar, de viajar al exterior para abrirle puertas al mundo a Brasil", reconoció Lula, al que se vio feliz y relajado, al punto que bromeó con que estaba vestido "como un cantante de tango" y que parecía Carlos Gardel.

Janja, su esposa, acompañó a Lula, además de Geraldo Alckmin, candidato a la vicepresidencia, y Fernando Haddad, derrotado hace cuatro años por Bolsonaro en el balotaje y candidato hoy a la gobernación de Sao Paulo.

Lula dijo que pedirá "perdón a los 215 millones de brasileños por lo que se le hizo a este país en los últimos cuatro años", al tiempo que prometió un nuevo relacionamiento con el resto del mundo.

"Brasil va a entrar en un momento de mucha paz, de mucha democracia, de relacionamiento internacional extremadamente activo. Brasil va a volver a llevarse bien con todos los países del mundo, va a volver a discutir el fortalecimiento de las Naciones Unidas, de un comercio más justo. El mensaje al mundo es que Brasil va a ser mejor, va a tener la cara más bonita".

"No queremos ser algoritmos, queremos ser humanos, queremos sentir. Brasil está de corazón y de brazos abiertos para este mundo otra vez".

La guerra en Ucrania debe cesar de inmediato, añadió: "Lo único que le interesa a Brasil en la cuestión de Ucrania y Rusia es que haya paz. No hay neutralidad de nuestra parte, es la posición política de fin a la guerra. Usted se pasa años y años haciendo autopistas, fábricas, obras hidráulicas y una guerra destruye todo para que nos pasemos otra vida reconstruyendo".


El Mundo
Foto: AP

ÚLTIMAS NOTICIAS


NOMBRE
EMAIL
Random Number
PÁGINA   1   DE   0  -   TOTAL : 0
785
MÁS SOBRE Política
MÁS VISTAS

MÁS VISTAS


WhatsApp 358 481 54 54
Tel: +54 358 4638255 (Rotativo)
Constitución 399, CP5800 - Río Cuarto, Córdoba, Argentina
PROGRAMACIÓN AM
CONTRATAR PUBLICIDAD AM
WhatsApp 358 482 80 13
Tel: +54 358 4638255 (Rotativo)
Constitución 399, CP5800 - Río Cuarto, Córdoba, Argentina
PROGRAMACIÓN FM
CONTRATAR PUBLICIDAD FM
Copyright 2022 - LV16 Multimedios - Aviso Legal